Creamos nuevos caminos. Nuestro nombre no conocerá fronteras. Nuestro credo nos hace inmortales. Nuestro deber es terminar.
20/10/09
19/10/09
XII CARRERA DEL JAMON JABUGO ARACENA 2009
HERMANOS PRETORIANOS, COMO NO TODOS LOS DIAS TENEMOS EL PREMIO DE SUBIR AL PODIUM, AQUI DEJO UN TESTIMONIO MAS DE AQUEL DIA, DONDE LA PRETORIANA JUANI ALCANZO EL 3 PUESTO, AYUDANDO A ENGRANDECER A ESTE GRAN CLUB.
17/10/09
QUE BUSCA UN PRETORIANO DE TOMARES EN EL CAMINO DE SANTIAGO
AMIGOS PRETORIANOS, COMO SABEIS EN EL MES DE JULIO LOS PRETORIANOS JUSTO CONDE, Y EL QUE OS HABLA (EL BOMBE), JUNTOS A DOS AMIGOS EMILIO GARCIA Y A. LOPERA REALIZAMOS EL CAMINO PRIMITIVO DESDE OVIEDO A SANTIAGO EN 9 ETAPAS. AQUI TENEIS UNA PINCELADA DE LO QUE FUE EL MENCIONADO CAMINO. SI DESPUES DE VER ESTE VIDEO OS QUEDAIS CON GANAS DE VER MAS. PASARSE POR MI BLOGS. VALE LA PENA
16/10/09
Dicen que nunca se rinde... (por AVQ_1979)
Tras el intento fallido de hace dos jueves, pensé que ya tendría que esperar al año que viene para sacarme las espinita de no haber podido coronar el Veleta. Pero el Tiempo parecía querer darme una segunda oportunidad....y no habia que dejarla pasar.
Así, el nuevo dia D era este pasado sábado, aunque las sensaciones no eran las misma: las ganas y la ilusión del primer intento se convirtieron en tozudez y en “esto lo tengo que hacer por h...” Solo de pensar otra vez en subir por los mismos sitios, mismas curvas, mismos cruces... pero había que hacerlo.
Para esta ocasión pensé en adelantar un poco la salida y, de esta forma, estaba a las 4:50am ya listo en el coche para salir y lo de siempre: parada a desayunar en El Hacho, 240kms hasta Granada, aparcar donde la otra vez, cambiarme, echarme los bartulos encima y salir a andar. Serían 8:00am cuando comencé el camino, era de noche aún y hacia frio; mas que el otro día. Tanto que tuve que pararme a ponerme la chaqueta, aunque a los pocos kilometros ya entré en calor y la volví a guardar en la mochila.
Esta parte, poco se diferencia con lo ocurrido el otro dia: subida desde el metro 1, ritmo globeril y a poquito a poco hacia arriba. Incluso los tiempos de paso me salen similires (minuto arriba, minuto abajo). Lenta y parsimoniosamente me voy acercando al km30, punto donde empezó mi particular calvario en el primer intento. Esta vez he montado las cubiertas taqueadas debido a la mala experiencia anterior. Y acerté, porque no tuve problema alguno. Cero pinchazos.
Con el sagrado juramento de no dejar jamás solo a un pretoriano en la carrera hasta terminar. (Credo Pretoriano: el espíritu de COMPAÑERISMO)
Pero es un poco antes (km.27) cuando esta subida se convierte en distinta a la anterior: en este punto se llega a una curva que es cuando por primera vez en la subida se ve el pico Veleta. Como eso se merecía una foto, me aparto al arcén.

En ese rato que estoy alli me alcanza un ciclista. Tras charlar un rato con el, iniciamos de nuevo la marcha y me dice que me acompaña. Yo encantado pero le digo que llevo tiempo viendole detrás mia y que su ritmo era mucho mejor que el mio, que no sabia si podría aguantarle. Me dice que no le importa, que se acopla a mi ritmo. Es mas, me reconoce que al verme se picó un poco y aceleró su ritmo jajajaja
La verdad es que la compañía viene de fabula, tanto para él como para mí. Empezamos a charlar y me dice que viene desde Crevillente con la familia a pasar el puente, yo le cuento mi madrugón desde Sevilla, etc...
A esto que me dice que se queda en la Hoya de la Mora, que su mujer le recoge alli con el coche. Entonces me pongo serio y le digo que eso no puede ser, que hay que subir hasta arriba que sino se iba a arrepentir de no haberlo hecho. La verdad es que no me cuesta mucho convencerle y llama a la mujer para decirle que vaya a recogerle mas tarde, que va a subir hasta arriba.
Casi sin quererlo, llegamos a la Hoya de la Mora (km.35). Punto donde está la famosa barrera que impide seguir a los coches (salvo excepciones) y donde solo se puede continuar andando o en bici. Aquí también es donde tuve que dar media vuelta en el primer intento.....
Paramos a tomarnos algo (él un tercio de Cruzcampo y yo una fantalimón, qué si no) en uno de los bares alli montados, la verdad es que se estaba muy agusto.El dia habia salido esplendido: soleado y sin frio. Charlamos con el dueño del chiringuito y nos comenta que hasta la cima hay 10-12kms mas, pero los mas duros. Le decimos que nos vaya enfriando las cosas que en un rato estábamos de vuelta....


Llevaba ya 3h30 de marcha y nos disponiamos a atacar el ultimo tramo de la subida. Se podria pensar que a falta de 10kms, ya estaba todo hecho y que seria coser y cantar. Pero las cosas no son como queremos, sino como son.....
No se quejara de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño. Porque su deber es terminar. (Credo Pretoriano: El espíritu de SUFRIMIENTO Y DUREZA)
Empezamos a buen ritmo (dentro de lo que cabe) y paramos a echarnos unas fotos en la Virgen de las Nieves.

Hay mucho senderista subiendo y bajando; tambien nos adelantan varios ciclistas pero nos confiesan que ellos han empezado desde la barrera y por eso van tan “frescos”. Yo aguanto un par de kilometros para meter el plato chico y un poco despues, a falta de unos 5kms para la cima, me doy de cabeza con el “muro”. Ya iba listo, con las patas tiesas y los gemelos amagando con dar la nota....
Volvemos a parar para echarnos una foto con el Veleta a nuestras espaldas. Está tan cerca que casi lo podemos tocar con las manos.

En línea recta, el GPS indica que no llega ni al kilómetro de distancia. Pero de camino, son casi 5kms los que nos quedan.
Esta sensación me recuerda a cuando hice la Subida a Pié en el que este tramo se me hice (a mis compañeros también) eternos. Veias la cima tan cerca que pensabas “detrás de esa curva seguro que esta el final”y cuando llegabas te encontrabas con un zig-zag de curvas. Y el final parecía que nunca llegaba....
Pues esta vez, mas de lo mismo. Y de ahí la suerte de encontrarme con mi compañero porque de alguna manera me “obligaba” a seguirle ya que si hubiera ido solo estoy seguro que me hubiese parado a “echar fotos” mas de una vez. Ademas, la altura y la falta de oxígeno ya iban haciendo mella y cuando intentaba dar una bocanada de aire, no podia llenar los pulmones. Era algo un poco agobiante la verdad.
Ya debía quedarnos muy poco ya que nos cruzamos a los ciclistas que nos habian pasado antes: “Venga, que queda poco”, “Vamos, que ya lo teneis”. Esto te subia la moral de manera increible. Nada comparable al llegar a la ultima curva, a donde ya solo quedaba una rampa. Iba tan fundido que apenas a unos 300 metros tuve que echar el pie a tierra y empujar la bici. Mi compañero aguantó algunos metros mas que yo.
Ya estabamos alli, ya no podíamos subir mas. Tras 45,95km y 5h57' (de ellos los ultimos 12kms en 1h40!!!!), estaba en la cima del Veleta. Habia muchas personas alli, pero con bici solo nosotros dos. En ese momento se nos pasó el cansancio, se nos olvidaron los malos momentos de la subida, el madrugón, la sed, etc.... Mi compañero me da las gracias “porque sin ti no hubiera seguido hasta aquí arriba”. Le contesto que “ya te dije que no te arrepentirías y le doy las gracias también por ayudarme a conseguirlo”.
Era el momento de acordarse de muchas personas.... saque mi bandera y, cual alpinista que corona una cumbre, allí que me hice la foto. Si hubiese tenido una varita mágica, hubiese parado el tiempo en ese instante.

Tras echarnos las fotos de rigor y contemplar un poco las vistas (las del Mulhacén son impresionantes), nos abrigamos y nos disponemos a bajar. En los primeros tramos, el asfalto (por llamarlo de alguna manera) esta en muy mal estado y mi compañero se adelanta unos metros. Va mucho mas seguro que yo, que este tipo de terrenos me sigue dando un poco de canguelo. Pero a la mínima que la carretera mejora un poco, le acabo dando caza y hacemos lo que queda de bajada juntos. Al llegar de nuevo a la Hoya de la Mora, volvemos al bar de antes y, junto a su mujer e hijo, le pedimos al dueño los refrigerios prometidos jajajaa
Tras un rato de charla me despido de ellos, no sin antes intercambiar telefonos y correos electrónicos, ya que yo aun debia bajar hasta Granada. Pero antes de eso, debia pasarme por el supermercado para ver si estaba el chaval que me prestó la cámara el otro dia y “devolverle” la cámara en señal de agradecimiento. Y también, porque no decirlo, para comer algo jejeje
El caso es que el supermercado estaba cerrado (eran las 15:00h) y ni pude saludar al chaval ni pude comer nada. Asi que sin mas remedio, me disponia a bajar hasta Granada sin agua y sin comida. Tampoco me preocupaba mucho porque al ser todo cuesta abajo, no me supondría mucho esfuerzo. Solo había que dejarse caer y dar pedales en dos o tres puntos del recorrido.
La bajada, cómo no, se disfruta una barbaridad pero al ser tantos kilómetros llega un momento que hasta se hace pesado. Ademas el trazado, quitando los 8-10kms finales, tampoco da para mucha “diversión”.
Asi, tras 1h20' llego al coche. Nuevamente se da esa rara sensación de lo que tanto te ha costado subir, se baja en un pis-pas. Pero es lo que hay. Me cambio de ropa, recojo los bártulos y meto la bici en el coche. Son las 16:35h, ¿y ahora donde como?. Pues nada, me voy a un McDonalds a comer cualquier cosa y pasadas las 17h inicio el regreso a casa. Quizas esta sea la peor parte del dia: al cansancio acumulado y a pesadez del viaje en si, se unen los calambres que de vez en cuando me van apareciendo en los gemelos, hasta tal punto que tengo que hacer un par de paradas a estirar. De tal manera, llego a casa poniendo punto y final al viaje poco antes de las 20h.
Cansado, pero satisfecho.
El pretoriano pedirá siempre, siempre correr sin mirar los kilómetros ni las horas. (Credo Pretoriano: El espíritu de CORRER)
Pues eso, ¿cuál será el próximo reto? Alguna sugerencia.....
Así, el nuevo dia D era este pasado sábado, aunque las sensaciones no eran las misma: las ganas y la ilusión del primer intento se convirtieron en tozudez y en “esto lo tengo que hacer por h...” Solo de pensar otra vez en subir por los mismos sitios, mismas curvas, mismos cruces... pero había que hacerlo.
Para esta ocasión pensé en adelantar un poco la salida y, de esta forma, estaba a las 4:50am ya listo en el coche para salir y lo de siempre: parada a desayunar en El Hacho, 240kms hasta Granada, aparcar donde la otra vez, cambiarme, echarme los bartulos encima y salir a andar. Serían 8:00am cuando comencé el camino, era de noche aún y hacia frio; mas que el otro día. Tanto que tuve que pararme a ponerme la chaqueta, aunque a los pocos kilometros ya entré en calor y la volví a guardar en la mochila.
Esta parte, poco se diferencia con lo ocurrido el otro dia: subida desde el metro 1, ritmo globeril y a poquito a poco hacia arriba. Incluso los tiempos de paso me salen similires (minuto arriba, minuto abajo). Lenta y parsimoniosamente me voy acercando al km30, punto donde empezó mi particular calvario en el primer intento. Esta vez he montado las cubiertas taqueadas debido a la mala experiencia anterior. Y acerté, porque no tuve problema alguno. Cero pinchazos.
Con el sagrado juramento de no dejar jamás solo a un pretoriano en la carrera hasta terminar. (Credo Pretoriano: el espíritu de COMPAÑERISMO)
Pero es un poco antes (km.27) cuando esta subida se convierte en distinta a la anterior: en este punto se llega a una curva que es cuando por primera vez en la subida se ve el pico Veleta. Como eso se merecía una foto, me aparto al arcén.

En ese rato que estoy alli me alcanza un ciclista. Tras charlar un rato con el, iniciamos de nuevo la marcha y me dice que me acompaña. Yo encantado pero le digo que llevo tiempo viendole detrás mia y que su ritmo era mucho mejor que el mio, que no sabia si podría aguantarle. Me dice que no le importa, que se acopla a mi ritmo. Es mas, me reconoce que al verme se picó un poco y aceleró su ritmo jajajaja
La verdad es que la compañía viene de fabula, tanto para él como para mí. Empezamos a charlar y me dice que viene desde Crevillente con la familia a pasar el puente, yo le cuento mi madrugón desde Sevilla, etc...
A esto que me dice que se queda en la Hoya de la Mora, que su mujer le recoge alli con el coche. Entonces me pongo serio y le digo que eso no puede ser, que hay que subir hasta arriba que sino se iba a arrepentir de no haberlo hecho. La verdad es que no me cuesta mucho convencerle y llama a la mujer para decirle que vaya a recogerle mas tarde, que va a subir hasta arriba.
Casi sin quererlo, llegamos a la Hoya de la Mora (km.35). Punto donde está la famosa barrera que impide seguir a los coches (salvo excepciones) y donde solo se puede continuar andando o en bici. Aquí también es donde tuve que dar media vuelta en el primer intento.....
Paramos a tomarnos algo (él un tercio de Cruzcampo y yo una fantalimón, qué si no) en uno de los bares alli montados, la verdad es que se estaba muy agusto.El dia habia salido esplendido: soleado y sin frio. Charlamos con el dueño del chiringuito y nos comenta que hasta la cima hay 10-12kms mas, pero los mas duros. Le decimos que nos vaya enfriando las cosas que en un rato estábamos de vuelta....


Llevaba ya 3h30 de marcha y nos disponiamos a atacar el ultimo tramo de la subida. Se podria pensar que a falta de 10kms, ya estaba todo hecho y que seria coser y cantar. Pero las cosas no son como queremos, sino como son.....
No se quejara de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño. Porque su deber es terminar. (Credo Pretoriano: El espíritu de SUFRIMIENTO Y DUREZA)
Empezamos a buen ritmo (dentro de lo que cabe) y paramos a echarnos unas fotos en la Virgen de las Nieves.

Hay mucho senderista subiendo y bajando; tambien nos adelantan varios ciclistas pero nos confiesan que ellos han empezado desde la barrera y por eso van tan “frescos”. Yo aguanto un par de kilometros para meter el plato chico y un poco despues, a falta de unos 5kms para la cima, me doy de cabeza con el “muro”. Ya iba listo, con las patas tiesas y los gemelos amagando con dar la nota....
Volvemos a parar para echarnos una foto con el Veleta a nuestras espaldas. Está tan cerca que casi lo podemos tocar con las manos.

En línea recta, el GPS indica que no llega ni al kilómetro de distancia. Pero de camino, son casi 5kms los que nos quedan.
Esta sensación me recuerda a cuando hice la Subida a Pié en el que este tramo se me hice (a mis compañeros también) eternos. Veias la cima tan cerca que pensabas “detrás de esa curva seguro que esta el final”y cuando llegabas te encontrabas con un zig-zag de curvas. Y el final parecía que nunca llegaba....
Pues esta vez, mas de lo mismo. Y de ahí la suerte de encontrarme con mi compañero porque de alguna manera me “obligaba” a seguirle ya que si hubiera ido solo estoy seguro que me hubiese parado a “echar fotos” mas de una vez. Ademas, la altura y la falta de oxígeno ya iban haciendo mella y cuando intentaba dar una bocanada de aire, no podia llenar los pulmones. Era algo un poco agobiante la verdad.
Ya debía quedarnos muy poco ya que nos cruzamos a los ciclistas que nos habian pasado antes: “Venga, que queda poco”, “Vamos, que ya lo teneis”. Esto te subia la moral de manera increible. Nada comparable al llegar a la ultima curva, a donde ya solo quedaba una rampa. Iba tan fundido que apenas a unos 300 metros tuve que echar el pie a tierra y empujar la bici. Mi compañero aguantó algunos metros mas que yo.
Ya estabamos alli, ya no podíamos subir mas. Tras 45,95km y 5h57' (de ellos los ultimos 12kms en 1h40!!!!), estaba en la cima del Veleta. Habia muchas personas alli, pero con bici solo nosotros dos. En ese momento se nos pasó el cansancio, se nos olvidaron los malos momentos de la subida, el madrugón, la sed, etc.... Mi compañero me da las gracias “porque sin ti no hubiera seguido hasta aquí arriba”. Le contesto que “ya te dije que no te arrepentirías y le doy las gracias también por ayudarme a conseguirlo”.
Era el momento de acordarse de muchas personas.... saque mi bandera y, cual alpinista que corona una cumbre, allí que me hice la foto. Si hubiese tenido una varita mágica, hubiese parado el tiempo en ese instante.

Tras echarnos las fotos de rigor y contemplar un poco las vistas (las del Mulhacén son impresionantes), nos abrigamos y nos disponemos a bajar. En los primeros tramos, el asfalto (por llamarlo de alguna manera) esta en muy mal estado y mi compañero se adelanta unos metros. Va mucho mas seguro que yo, que este tipo de terrenos me sigue dando un poco de canguelo. Pero a la mínima que la carretera mejora un poco, le acabo dando caza y hacemos lo que queda de bajada juntos. Al llegar de nuevo a la Hoya de la Mora, volvemos al bar de antes y, junto a su mujer e hijo, le pedimos al dueño los refrigerios prometidos jajajaa
Tras un rato de charla me despido de ellos, no sin antes intercambiar telefonos y correos electrónicos, ya que yo aun debia bajar hasta Granada. Pero antes de eso, debia pasarme por el supermercado para ver si estaba el chaval que me prestó la cámara el otro dia y “devolverle” la cámara en señal de agradecimiento. Y también, porque no decirlo, para comer algo jejeje
El caso es que el supermercado estaba cerrado (eran las 15:00h) y ni pude saludar al chaval ni pude comer nada. Asi que sin mas remedio, me disponia a bajar hasta Granada sin agua y sin comida. Tampoco me preocupaba mucho porque al ser todo cuesta abajo, no me supondría mucho esfuerzo. Solo había que dejarse caer y dar pedales en dos o tres puntos del recorrido.
La bajada, cómo no, se disfruta una barbaridad pero al ser tantos kilómetros llega un momento que hasta se hace pesado. Ademas el trazado, quitando los 8-10kms finales, tampoco da para mucha “diversión”.
Asi, tras 1h20' llego al coche. Nuevamente se da esa rara sensación de lo que tanto te ha costado subir, se baja en un pis-pas. Pero es lo que hay. Me cambio de ropa, recojo los bártulos y meto la bici en el coche. Son las 16:35h, ¿y ahora donde como?. Pues nada, me voy a un McDonalds a comer cualquier cosa y pasadas las 17h inicio el regreso a casa. Quizas esta sea la peor parte del dia: al cansancio acumulado y a pesadez del viaje en si, se unen los calambres que de vez en cuando me van apareciendo en los gemelos, hasta tal punto que tengo que hacer un par de paradas a estirar. De tal manera, llego a casa poniendo punto y final al viaje poco antes de las 20h.
Cansado, pero satisfecho.
Datos de la ruta: Total (Subida / Bajada)
Distancia: 94,34kms (45,95km /48,39km)
Tiempo: 7h21'54” (5h57'10” / 1h24'44”)
Desnivel acumulado: 7020m (3704m / 3316m)
Vel. media: 12,8km/h (7,7km/h / 34,3km/h)
Velocidad máxima: 73,8km/h
El pretoriano pedirá siempre, siempre correr sin mirar los kilómetros ni las horas. (Credo Pretoriano: El espíritu de CORRER)
Pues eso, ¿cuál será el próximo reto? Alguna sugerencia.....
5/10/09
01.10.09 - Subida (fallida) al Veleta
Porque caer solo le obliga a levantarse...... por avq_1979
Hacia meses que me rondaba la idea de intentar subir, en bici, al Pico Veleta y saliendo desde Granada.
Durante el verano no habia cogido la bici todo lo que me hubiese gustado o todo lo que seria aconsejable para una ruta como esta. Pero no tenia otra que hacerlo en estos dias ya que comienzo el curso y ya seria mas dificil. Asi es que desde el lunes llevaba consultando la prediccion meteorológica para la semana y en todas el dia mas indicado era el jueves.
En un impulso, me puse el miercoles por la noche a preparar las cosas y tenerlas lista para salir temprano al dia siguiente. En estas, me doy cuenta que tengo pinchada la rueda de atrás y ahi estoy, pasadas las 12h de la noche, cambiando la camara. Creo que estoy seria un presagio de lo que me ocurriría mas adelante....
Suena el reloj a las 5h...... y despues vuelve a sonar a las 5h10. Me levanto, me visto y, como ya tenia todo listo de la noche anterior, me dispongo a ir bajando los trastos hasta el coche. A las 5h31 ya estoy saliendo camino de Granada. Para a medio camino para desayunar. Por el camino, me caen algunas gotas y paso un banco de niebla cerca de la laguna de Fuente de Piedra. Conforme me acerco a Granada, sintonizo una emisora local y el parte de noticias abre con inundaciones de la tarde anterior. En fin, todo buenas noticias.....
Sobre las 8:30h, tras pasar un atasco en Santa Fe y buscar aparcamiento, llego a Granada. Me cambio y me “visto de romano” y, con mas miedo que vergüenza, ahi estoy poniendo rumbo al Veleta. Sigo el recorrido que hice hace dos años en la Subida A Pie al Veleta. Hace algo de fresquito (logico por la hora) y los primeros kilometros, aunque de subida, son suaves y llevaderos. Pero a los 10kms se pone la cosa un poco mas seria: la carretera se empina un poco mas y es muy sinuosa. Este tramo desemboca en la carretera que sube a la estacion. Hay poco trafico y no tengo problemas en ir por el arcén.
Llevo 25kms y dos horas de subida. La pendiente en sí no es muy exigente y se puede subir sin problemas (siempre a ritmo globero como iba yo, claro). Quizás lo que haga dura esta subida son los kilómetros, uno detras de otro, sin apenas descansos y siempre para arriba. Me impongo una rutina y bebo cada media hora y como cada hora.
Hasta el momento, va todo perfecto: el dia acompaña y apenas hay nubes. Aun no veo la cumbre del Veleta pero imagino que estará igual. Las piernas responden y me veo capaz de llegar. Me salgo de la “autovia” de subida a la estación y cojo la anitgua carretera de Huejar Sierra. En esta via aun pasan menos coches; en realidad, solo pasan coches con matriculas alemanas (BMW´s, Porches y algun Bentley!!!) haciendo pruebas. Eso si, iban a toda leche y se les escuchaba chirriar con tres o cuatro curvas de antelación.
Pero llegan los primeros problemas: sobre el km.28 noto algo raro en la rueda de atrás. Está perdiendo presión poco a poco y hago como el que no se ha dado cuenta con la esperanza de que no vaya a mas. Pero un poco mas adelante, no hay mas tutía que parar. Solo me queda una camara de repuesto. Intento volver a inflar la camara pinchada con la idea de ir avanzando algun kilometro mas, pero tras dos veces que me paré a inflarla, solo pude llegar hasta el km.32. Me aparto a la cuneta, saco las herramientas y me dispongo a cambiarla. Diez minutos mas tarde, estoy en disposición de seguir mi camino. Por poco tiempo......
Entonces, llegó el desastre: en el km.35 vuelvo a notar falta de presion en la rueda. Pero esto que es!!! si he revisado bien que no quedara ningun pincho o cualquier otra cosa que me hiciera pinchar...No me puede estar pasando, tan cerca de la cumbre no.... La unica explicación que le encuentro es que las cámaras venian defectuosas.
Repito la maniobra de intentar inflar la camara, pero esta vez me dura inflada aun menos tiempo que la anterior. En una de estas, se me para un “carretero” que ya bajaba de la cumbre. Bueno, me dijo que solo habia llegado a la barrera. Me ofrece ayuda, pero no me sirve ya que sus repuestos no valian para mis ruedas (diferencia de tamaños). Le pregunto si queda mucho para la barrera con la idea de desviarme hacia la Estación con la esperanza de encontrar alguna tienda o taller para comprar nuevas cámaras. Me dice que queda poco, que casi estoy. A duras penas, voy subiendo y efectivamente, estaba muy cerca de la barrera. Llego al desvío y lo primero que me encuentro es el Albergue Juvenil. Pienso que igual alli tienen bicis de alquiler y podrian ayudarme. Entro en recepción y lo primero que me dice la chica al verme la equipación de los Pretorianos es que ella es de Tomares. Casualidades de la vida.
No saben decirme donde poder arreglar la bici pero me ofrecen una espuma antipinchazos. Yo nunca habia usado una cosa de esas y no sabia de su eficacia. Me dispongo a probarlo y veo que no me servirá. La espuma se sale por todos lados: válvula, radios, etc... y me pone la bici y los guantes perdidos de la guarreria esa. Resignado, le pregunto a la chica por la manera de bajar a Granada y me dice que hay un autobus que sube a la estación, pero que llega a las 17h. Y eran las 13h......
Me dejo caer hasta la estacion con la rueda completamente vacia, lamentando mi mala suerte. Llego al “centro” de la estación y todas las tiendas estaban cerradas. Y las que habia abiertas (3 o 4) eran de cosas de esquí, snow y algun supermercado.
Precisamente, pregunto a un chaval que habia en el supermercado y me dice que no hay nada para las bicis pero que el en su casa tenia una camara que podia prestarme aunque no podia darmela hasta las 14h que salia de trabajar. Le digo que me haria un gran favor y que no tenía nada que hacer, que le esperaba. Aprovecho y me compro un bocadillo y un refresco (fantalimón, por supuesto). Me siento fuera y espero que de la hora.
Al rato, llega el chico con la cámara y nos disponemos a cambiarla. Lo primero que me dice que es no sabe si valdrá y me enseña un parche que tenia puesto la camara jajajajaja Pero afortunadamente, parece que la cosa funcionaba. Creo que en ese momento levité.....
Justo en esos momentos, recibo la llamada de JL y me pregunto: ¿será una señal de que debo seguir subiendo?? Por un momento estuve tentado de hacerlo pero habia muchas cosas en contra: seria tentar a la suerte por un nuevo pinchazo, se estaba empezando a nublar la cima y la subida habia que hacerla completa, desde abajo. Y si para eso hay que volver, se vuelve.
Asi que me abrigo para la bajada y me despido del chico del supermercado no sin antes darle mil veces las gracias. La bajada es fácil y divertida, la carretera es buena y apenas hay coches y no paso ni pizca de frio (la chaqueta y los cubre-botas hacen su cometido). Disfruto mucho bajando y se me quita un poco el regusto amargo de no haber podido hacer cumbre. Lo que me habia llevado casi 4 horas de subir, lo bajo en apenas 50 minutos. La velocidad máxima que alcanzo es de 65,7km/h.
Llego al coche, guardo la bici, me seco con una toalla y me cambio de ropa. Son casi las 16h cuando estoy listo para volver a casa. De nuevo otras casi 3 horas de viaje que dan para pensar mucho, pero siempre con la idea de volver. Y cuanto antes, mejor......
http://vimeo.com/6892043
Subida (fallida) al Veleta (01-Oct-09) from avq_1979 on Vimeo.
Hacia meses que me rondaba la idea de intentar subir, en bici, al Pico Veleta y saliendo desde Granada.
Durante el verano no habia cogido la bici todo lo que me hubiese gustado o todo lo que seria aconsejable para una ruta como esta. Pero no tenia otra que hacerlo en estos dias ya que comienzo el curso y ya seria mas dificil. Asi es que desde el lunes llevaba consultando la prediccion meteorológica para la semana y en todas el dia mas indicado era el jueves.
En un impulso, me puse el miercoles por la noche a preparar las cosas y tenerlas lista para salir temprano al dia siguiente. En estas, me doy cuenta que tengo pinchada la rueda de atrás y ahi estoy, pasadas las 12h de la noche, cambiando la camara. Creo que estoy seria un presagio de lo que me ocurriría mas adelante....
Suena el reloj a las 5h...... y despues vuelve a sonar a las 5h10. Me levanto, me visto y, como ya tenia todo listo de la noche anterior, me dispongo a ir bajando los trastos hasta el coche. A las 5h31 ya estoy saliendo camino de Granada. Para a medio camino para desayunar. Por el camino, me caen algunas gotas y paso un banco de niebla cerca de la laguna de Fuente de Piedra. Conforme me acerco a Granada, sintonizo una emisora local y el parte de noticias abre con inundaciones de la tarde anterior. En fin, todo buenas noticias.....
Sobre las 8:30h, tras pasar un atasco en Santa Fe y buscar aparcamiento, llego a Granada. Me cambio y me “visto de romano” y, con mas miedo que vergüenza, ahi estoy poniendo rumbo al Veleta. Sigo el recorrido que hice hace dos años en la Subida A Pie al Veleta. Hace algo de fresquito (logico por la hora) y los primeros kilometros, aunque de subida, son suaves y llevaderos. Pero a los 10kms se pone la cosa un poco mas seria: la carretera se empina un poco mas y es muy sinuosa. Este tramo desemboca en la carretera que sube a la estacion. Hay poco trafico y no tengo problemas en ir por el arcén.
Llevo 25kms y dos horas de subida. La pendiente en sí no es muy exigente y se puede subir sin problemas (siempre a ritmo globero como iba yo, claro). Quizás lo que haga dura esta subida son los kilómetros, uno detras de otro, sin apenas descansos y siempre para arriba. Me impongo una rutina y bebo cada media hora y como cada hora.
Hasta el momento, va todo perfecto: el dia acompaña y apenas hay nubes. Aun no veo la cumbre del Veleta pero imagino que estará igual. Las piernas responden y me veo capaz de llegar. Me salgo de la “autovia” de subida a la estación y cojo la anitgua carretera de Huejar Sierra. En esta via aun pasan menos coches; en realidad, solo pasan coches con matriculas alemanas (BMW´s, Porches y algun Bentley!!!) haciendo pruebas. Eso si, iban a toda leche y se les escuchaba chirriar con tres o cuatro curvas de antelación.
Pero llegan los primeros problemas: sobre el km.28 noto algo raro en la rueda de atrás. Está perdiendo presión poco a poco y hago como el que no se ha dado cuenta con la esperanza de que no vaya a mas. Pero un poco mas adelante, no hay mas tutía que parar. Solo me queda una camara de repuesto. Intento volver a inflar la camara pinchada con la idea de ir avanzando algun kilometro mas, pero tras dos veces que me paré a inflarla, solo pude llegar hasta el km.32. Me aparto a la cuneta, saco las herramientas y me dispongo a cambiarla. Diez minutos mas tarde, estoy en disposición de seguir mi camino. Por poco tiempo......
Entonces, llegó el desastre: en el km.35 vuelvo a notar falta de presion en la rueda. Pero esto que es!!! si he revisado bien que no quedara ningun pincho o cualquier otra cosa que me hiciera pinchar...No me puede estar pasando, tan cerca de la cumbre no.... La unica explicación que le encuentro es que las cámaras venian defectuosas.
Repito la maniobra de intentar inflar la camara, pero esta vez me dura inflada aun menos tiempo que la anterior. En una de estas, se me para un “carretero” que ya bajaba de la cumbre. Bueno, me dijo que solo habia llegado a la barrera. Me ofrece ayuda, pero no me sirve ya que sus repuestos no valian para mis ruedas (diferencia de tamaños). Le pregunto si queda mucho para la barrera con la idea de desviarme hacia la Estación con la esperanza de encontrar alguna tienda o taller para comprar nuevas cámaras. Me dice que queda poco, que casi estoy. A duras penas, voy subiendo y efectivamente, estaba muy cerca de la barrera. Llego al desvío y lo primero que me encuentro es el Albergue Juvenil. Pienso que igual alli tienen bicis de alquiler y podrian ayudarme. Entro en recepción y lo primero que me dice la chica al verme la equipación de los Pretorianos es que ella es de Tomares. Casualidades de la vida.
No saben decirme donde poder arreglar la bici pero me ofrecen una espuma antipinchazos. Yo nunca habia usado una cosa de esas y no sabia de su eficacia. Me dispongo a probarlo y veo que no me servirá. La espuma se sale por todos lados: válvula, radios, etc... y me pone la bici y los guantes perdidos de la guarreria esa. Resignado, le pregunto a la chica por la manera de bajar a Granada y me dice que hay un autobus que sube a la estación, pero que llega a las 17h. Y eran las 13h......
Me dejo caer hasta la estacion con la rueda completamente vacia, lamentando mi mala suerte. Llego al “centro” de la estación y todas las tiendas estaban cerradas. Y las que habia abiertas (3 o 4) eran de cosas de esquí, snow y algun supermercado.
Precisamente, pregunto a un chaval que habia en el supermercado y me dice que no hay nada para las bicis pero que el en su casa tenia una camara que podia prestarme aunque no podia darmela hasta las 14h que salia de trabajar. Le digo que me haria un gran favor y que no tenía nada que hacer, que le esperaba. Aprovecho y me compro un bocadillo y un refresco (fantalimón, por supuesto). Me siento fuera y espero que de la hora.
Al rato, llega el chico con la cámara y nos disponemos a cambiarla. Lo primero que me dice que es no sabe si valdrá y me enseña un parche que tenia puesto la camara jajajajaja Pero afortunadamente, parece que la cosa funcionaba. Creo que en ese momento levité.....
Justo en esos momentos, recibo la llamada de JL y me pregunto: ¿será una señal de que debo seguir subiendo?? Por un momento estuve tentado de hacerlo pero habia muchas cosas en contra: seria tentar a la suerte por un nuevo pinchazo, se estaba empezando a nublar la cima y la subida habia que hacerla completa, desde abajo. Y si para eso hay que volver, se vuelve.
Asi que me abrigo para la bajada y me despido del chico del supermercado no sin antes darle mil veces las gracias. La bajada es fácil y divertida, la carretera es buena y apenas hay coches y no paso ni pizca de frio (la chaqueta y los cubre-botas hacen su cometido). Disfruto mucho bajando y se me quita un poco el regusto amargo de no haber podido hacer cumbre. Lo que me habia llevado casi 4 horas de subir, lo bajo en apenas 50 minutos. La velocidad máxima que alcanzo es de 65,7km/h.
Llego al coche, guardo la bici, me seco con una toalla y me cambio de ropa. Son casi las 16h cuando estoy listo para volver a casa. De nuevo otras casi 3 horas de viaje que dan para pensar mucho, pero siempre con la idea de volver. Y cuanto antes, mejor......
http://vimeo.com/6892043
4/10/09
Pretorian@ Juani repite podium
En el día de hoy (04/10/09), en la duodécima edición de la Ruta del Jamón (Jabugo - Aracena) de Huelva, la Pretoriana Juani ha vuelto a pisar podium, al quedar tercera en su categoría, acostumbrándonos a disfrutar con cierta frecuencia de sus triunfos. Deseamos que esto siga así por mucho tiempo.
¡¡ENHORABUENA CAMPEONA!!

¡¡ENHORABUENA CAMPEONA!!

29/9/09
26/9/09
11/9/09
UTMB, la crónica de Diego Bonilla, aspirante a pretoriano
UTMB, 3 Paises, 7 valles, 71 glaciares, más de 400 cumbres, infinidad de torrentes, bosques, amaneceres, lluvia, calor, hielo y frío junto a 2.800 corredores con 18.800 de desnivel acumulado, el omnipresente Mont Blanc y tan solo 46 horas , para poder disfrutar-sufriendo de este evento.Este es el video de la llegada de Diego Bonilla y esta es la referencia del amiguete que grabó la secuencia:
Ha sido mi tercer año con el Monte Bianco y el primero en el UTMB. Es una prueba de semiautosuficiencia donde tu mayor enemigo y colaborardor eres TU MISMO. Tus límites van apareciendo y se van desapareciendo.
Mi máxima fue: las carreras no son duras, las hacen los corredores. Por ello fui a un ritmo de trail. Ello me posibilitó entrar en Chamonix, aunque estuve al límite horario en todo momento. Pido disculpas a todos, por teneros en vilo.
Las grandes dificultades está en las subidas de las grandes montañas como: Voza, Bonhomme, Seigne, Gran col Ferrer. Las subidas a :Mon Favre, refugios: Bonati, Bertone, Bovine y la Tète au vent(una pared de 750 m casi vertical).
Los descensos donde se cargan los cuadrices hasta querer estallar como: Saint Gervais, Courmayeur, Fouly, Trient, Vallorcine. (en este fue donde perdí a Yeye, por corte horario)
Apareció la lluvia, el frio, junto el hielo. Quería ver el pais de los glaciares, fue espectacular, lo malo fue el frio que pasé, ya que al estar rodeado de hielo, al poco del amanecer el viento era gélido. Me tuve que tapar las manos con unos calcetines, ya que los guantes, parecía que no me asilaban nada.
Me acosté a descansar en tres ocasiones y dormí en dos, una de cinco minutos y otra de 10 minutos, para evitar el "dejavu".
Pero los dos momentos mágicos fueron la entrada en Chamonix acompañado por Concha, Manen, Rafa, Fernando, Gema, etc.. y al activar el movil.... La infinidad de mensajes de los Pretorianos de Tomares.
El dolor, el sufrimiento en la ascensión, el frío pelón, la angustia dolorosa en los descensos, la ansiedad de no llegar, todo, todo, todo, se pasa pero la gloria de haber estado alli y el triunfo de haber hecho Meta perdurará mientras viva.
Muchas gracias a todos los que me habéis ayudado, en el camino que inicié, desde hace cuatro años para poder estar en el UTMB.
Diego Bonilla
Hola a todos.No por menos esperado, menos deseado., sobre todo por el protagonista al que pido disculpas publicamente por mi torpeza informatica.Aqui teneis la emocionante llegada de uno de los campeones del UTMB, gran amigo y mejor persona y duro como un cuerno, tras 54 horas y 40 minutos de carrera............¡¡¡¡¡¡¡Diego Bonilla!!!!!.
Y esta son las palabras que nos comenta el protagonista sobre su experiencia y sus ganas de que el año que viene acuda una nutrida expedición pretoriana al UTMB
Me ha faltado adjuntar unas fotos para que os hagais una pequeña idea de lo que se ve y porqué llevo tres años viviendo para poder estar ahí.
La primera es la Salida, como veis es la leche
La segunda es una pequeña fila de hormigas, por la montaña, si la amplias vereis que pasada de montaña y que mogollón de gente
La tercera es como os veréis entre los glaciares, ya que son 76 glaciares por los que se pasan, además de los rios lagos, montañas y el omnipresente Mont Blanc o Monte Bianco.
La ultima foto en la entrada en Chamonix del ganador, Kilian, campeón del mundo de carreras de montaña, español. La entrada, es igual para todos.
El público sabe lo que es llegar alli y te lo hace sentir en cada gesto, en cada palmada. En que te hacen llorar, como el niño que llevamos dentro por haber sido capaz de terminar el trail más duro del mundo.
Me hubiera gustado que nos hubieseis acompañado, pero tal vez sea yo quien os acompañe el año que viene.
Os mando unos videos, por poner un poco más de ánimos para el año que viene y para que nos sigáis durante los dos días por esas montañas.
En este ultimo, salimos algunos que corremos en el 101, seguro que os suenan las caras.
Ya sabéis, ahí estaréis, pronto. Familiaros con la música, de Vangelis, es la banda sonora de la carrera.
Saludos Diego Bonilla.
Enhorabuena campeón ;-)
4/9/09
CRONICA DEL ULTIMO SUPERVIVIENTE EN...LOS ALPES
Una vez bajados los niveles de adrenalina, y los calambres y agujetas apaciguados, es el momento de reflexionar y transmitiros mi perspectiva sobre esta prueba, para vuestro conocimiento y ayuda para futuras expediciones y como agradecimiento al seguimiento y apoyo que habéis mostrado, no tengo palabras, gran parte del éxito se debe sin duda a vosotros.
La llegada el miércoles por la noche ya fue espectacular, nos recibió una tormenta de mil diablos, que hacia que la silueta del Mont Blanc se recortara contra la oscuridad; sin tiempo a más y deseando que las previsiones meteorológicas fueran acertadas y al día siguiente hiciera bueno, me meto a dormir. El jueves me sorprendo al subir la persiana y ver un manto verde enfrente mía, por una ladera escarpada. La persiana llega a su tope y la manta verde no acaba, me veo obligado a sacar el cuello por la terraza y mirando hacia el cielo observo desafiante la cordillera y sus glaciares, una vista impactante. Justo debajo, empieza el bullicio de la feria del corredor y el ir y venir de gente a por los dorsales.
Menos mal que Pedro y familia llevan ya unos días y nos “tutelan” para conseguir el dorsal. La organización perfecta, eso si, o sabes francés o no hay tu tía, no hablan ni una palabra de inglés, español o similar…Pasamos el día paseando por la bonita ciudad de Chamonix, y mis “peores” presagios se confirman: para ver 100 gramos de grasa juntos, hay que reunir lo menos a 20 corredores….flipo con la gente, tíos y tías superpreparados, fibrosos, cuerpos y músculos cincelados por mil montañas, patillas, caras enjutas….ojú, y yo con mis michelines más feliz que una perdiz….La calle era una competición de ver quien llevaba la camiseta de la carrera más cañera, unos y otros nos mirábamos de reojo a ver que ponía en cada una. Pedro paseaba con la de la TGC y yo con nuestro polo pretoriano, y he de deciros que nos reconoció una pareja de madrileños con los que coincidí en el autobús al hotel, “coño, los pretorianos de Pomares (sic), estáis en todas partes!!”, le corrijo y le digo que somos de Tomares, en Sevilla….tras las excursiones de rigor, a dormir que el viernes hay que madrugar…
Nos vemos por la mañana los tres (Isidro, Pedro y yo), nos deseamos suerte, hacemos fotos para el club y montamos en el autobús que nos lleva a Courmayeur junto con nuestras familias. El ambiente allí es espectacular, la salida llena de gente, tanto que el estandarte debemos recogerlo para no molestar a nadie (hay que preparar unos más pequeños para las mochilas…), pasan los minutos rápido y a las 10 comienza nuestra aventura, la salida muy bonita, la gente con unos cencerros del tamaño de una pelota haciéndolos sonar, te emociona. Termina el pueblo y los 1800 corredores enfilamos una de las pocas subidas “suaves”, el camino es una trocha de apenas medio metro, por lo que tenemos que ir en fila india, casi andando, y nos empieza a sorprender que no se oye a nadie, no hablan, no comentan, los únicos que hablamos somos Pedro y yo, y bromeamos diciendo que si el Potaje o Polo estuvieran allí, ya la hubieran liado, que si en ese momento el Potaje se tira un eructo de los suyos, se oiría hasta en Chamonix, jajaja.
Pero pronto se nos acaba la risa…empezamos a ver lo que nos espera cuando a lo lejos vemos el primero de los 5 picos brutales que hay que subir, la gente que va delante, ya se ven como hormigas. La carrera prácticamente son dos partes, dos primeros picos de 2500m partiendo de 1000m y otros tres picos similares pero partiendo de unos 1500m, entre ambas partes un descenso de unos 14kms. Desde ese primer pico hasta el segundo, no había casi nada que hablar, apretar los dientes y atravesar unos paisajes idílicos, rodeados de glaciares, riscos, vacas, riachuelos y piedras, muchas piedras. Pedro iba muy bien subiendo, yo iba a su rebufo y en las bajadas invertíamos los papeles. Las subidas obligan a parar cada 200m a tomar aire, la falta de oxígeno en las piernas y pulmones empieza a pasar factura. Ambos estamos aturdidos y con ganas de vomitar y por supuesto con una explosión de sudor brutal. Hace uno de los días más calurosos del año, lo cual hace que el agotamiento sea extremo, estamos en los Alpes y a 30º…tiene coj…la cosa…
Culmino el segundo pico y Pedro se ha quedado atrás, no puedo para mucho, pq en lo más alto si hace mucho frío y el viento es helador, o te paras abajo o te paras en medio, pero pararte arriba es quedarte helado y tiritando, asi que comienzo a descender despacio para darle tiempo a Pedro, ya que por vuestros mensajes sabía que estaba solo a 6 minutos de mi. Atravesamos varios avituallamientos, la verdad es que están bastante bien, queso, salchichón, bizcocho, barritas, sopa, pasas…no me puedo quejar. Aprovecho para abastecerme, pq en el primer pico, debido al escaso desayuno, me tomé las cuatro barritas que llevaba. Aparecen Pilar y sus hijos como unos ángeles dando ánimos, que alegría ver caras conocidas.
Finalmente me alcanza Pedro y nos ponemos a correr con un grupo de unas cuatro personas a buen ritmo por la única zona en la que realmente disfrutamos, veo a Pedro muy recuperado así que perfecto. Aprovechamos para estirar piernas, recuperar la movilidad en la cadera tras el agarrotamiento de las subidas y bajadas de pendientes de hasta el 30% y adelante. Lo que es una losa son los kilómetros….para hacer 30 kms hemos tardado casi 8 horas….imaginaos la tortura sicológica de no ver avanzar los kilómetros, y sobretodo, pensar en lo que nos queda. Empieza la noche y el terreno cambia, se vuelve más agreste, raíces, piedras y barro serán los compañeros a partir del ecuador. Llegamos a Champé. Nos esperan de nuevo la familia de Pedro y mi mujer, lo cual para mí sería fundamental para poder acabar la prueba. Pedro entra en barrena y dice que no sigue, sinceramente, con lo que llevábamos encima, soy incapaz de animarlo a que sigamos juntos, por que ni yo mismo las tenía todas conmigo, y sólo él y yo sabíamos lo que hemos pasado. Ceno algo caliente y me dispongo a salir, pero un fuerte viento helado me golpea y empiezo a tiritar sin control, toda mi ropa estaba mojada de sudor, así que me doy la vuelta en busca de mi mujer y del resto con la esperanza de que no se hayan ido y los encuentro: me cambio como puedo, me quito todo lo de arriba y me pongo una camiseta interior seca y el forro polar pretoriano (como todos sabeis una prenda técnica de North Face de la pera…) y unos manguitos de bicicleta, lo demás estaba todo chorreando de sudor, pero esa ropa seca me hace entrar en calor y volver a enfrentarme a los 3 picos que me quedan por delante. A todo esto, hemos atravesado multitud de pueblecitos preciosos, ideales para un retiro, una maravilla, casitas de madera, jardines, preciosos.
La noche ya cae a plomo y la niebla aparece como un manto espeso que hace que no veamos nada por reflejarse la luz del frontal en las gotitas, empezamos a subir haciendo “trenecitos” entre grupos de 6-7 personas, eso si, sin hablar ni una palabra..en el km 60 me cruzo con una española que ve mi dorsal y me dice coño, un español, hablamos, llevo 8 horas sin hablar con nadie! En el dorsal además de la nacionalidad viene tu nombre, por lo que la gente cuando te ve venir empieza a llamarte por tu nombre, lo cual te anima mucho, aunque yo por Jose María no me identificaba mucho pero bueno, me sabía a gloria oirlo…Para que os hagáis una idea , el ritmo de subida es de 2km/h y el de bajada 3kms/h, los bastones son fundamentales para no caerte o resbalar y como apoyo. A todo esto, tenía mi lucha particular con el control horario, hasta ahora llevaba un colchón de una hora, pero eso no es nada, así que aprieto dientes y adelante. Paso lo peor (eso creía) y empieza a amanecer y ya solo me queda un pico por resolver y 28kms…pero este último pico era de esos que no acaba nunca, cuando crees que ya has llegado y estas extenuado, sigue subiendo hasta casi reventarte, aparece un bosquecillo de frambuesas y aprovecho para tomarme unas cuantas, y sentir algo fresco. Veo al lado una manda de rebecos o cabras montesas, espectacular. Se me ha olvidado comentar, que en la cuarta subida tuve mi peor momento estaba solo y derrotado, sin agua apenas, así que me dejé caer en la ladera tapado por el cortavientos y tentado de envolverme en la manta térmica, el frío era tremendo y el viento lo hacía aún más duro. Me quedé esperando a unos catalanes para pedirles agua pero no llegaron, asi que me armé de valor y me levanté de la ladera, nadie de los que pasó ni siquiera me miró o me dijo algo.
Pensando en el final y habiendo ya luz del día, empiezo a trotar un poco para desbloquear piernas, voy bien, quitando la paliza que llevo encima, pero sin calambres o ampollas, eso si, los pies los tengo ya como king kong; una de las dos polainas que llevaba nuevas se rompe por las piedras y empieza a molestarme el llevar la tira esa de material dando golpecitos, pero no me paro a quitármela, ya el cuerpo ni sufre ni padece. Me esperan unos 3 kms por un mar de piedras (ya vereis las fotos) que suponen la puntilla, por fin culmino la quinta montaña y me quedan 12kms de bajada, pero lejos de ser cómoda, vuelven las piedras, raices y escalones, hasta justo 2kms antes de la meta.Vuelve el calor y paro para cambiarme de nuevo por la ropa que llevaba en la mochila , que aun seguía mojada, pero ya me daba igual, el sol estaba en lo alto y Chamonix a mis pies. Guardé fuerzas para entrar a lo grande, corriendo, paso del puesto 1500 al 1100 a lo largo de la carrera. Me espera Pedro en el camino y nos abrazamos y me da el estandarte. Pedrito me acompaña y entro al galope por Chamonix, como un cohete, pletórico y casi llorando, la gente no para de animar, es un espectáculo, y por fin atravieso la meta y termina la aventura, a partir de ahí ya solo quedan buenos recuerdos y cansancio, el cansancio pasa, pero los recuerdos son para toda la vida. Esa tarde descanso y paseo, me viene bien y al dia siguiente parte nuestro autobús a las 8 de la mañana y veo llegar a la gente del UTMB, era su segunda noche, los animo y me emociono al verlos pasar y saber lo que llevan encima, son para mi todos unos héroes por el hecho de intentarlo.
En resumen, pienso que la CCC es afrontable siempre y cuando el estado físico y mental sea excepcional, y no tengamos problemas de calambres, ampollas, tirones, etc, es decir, has de hacer la carrera perfecta y como siempre, lo que nos falta de piernas, suplirlo con la cabeza y el corazón, pero hasta eso se acaba. Enfrentarte a esta prueba sin haber entrenado en montaña con asiduidad es jugártela a quedar fuera en el km 80 por no pasar un control (son inflexibles). Por mi parte estoy seguro que si hubiera intentado hacer la larga (166kms), hubiera estado cerca pero no hubiera llegado y pienso en el mazazo que supone que te digan en el km140 “vete a casa, fuera de tiempo”. Prefiero de momento ser cabeza de ratón, que no tener garantizada la cola del león. Y una variable más que no depende de nosotros…otro gallo cantaría si las tormentas de días anteriores hubieran caído el día de la carrera…
Muchas gracias a todos por estar ahí, a Pedro, Pilar, Belén y Pedrito por ayudarme a terminar, y a mi mujer por haber venido y haber soportado tantos días de entreno y cansancio. Y por supuesto, mis mejores palabras de ánimo para Isidro. GRACIAS.
Pretoriano Chema
Citius, Altius, Fortius.
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